miércoles

Expulsar aquello que nos mancha y limpios démosle el verdadero culto a Dios

 



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


9 de noviembre de 2025.
Domingo de la dedicación de la Basílica de San Juan de Letran.
Jn 2, 13-22.


"Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre".


El evangelio de este domingo nos narra el pasaje de la expulsión de los mercaderes del templo". Es uno de los acontecimientos de la vida pública de Jesús más significativa, porque nos habla sobre la autoridad y el valor que tenía el hijo de Dios para corregir una situación anómala que se presentaba en la Jerusalén de su tiempo.

Sin embargo, este acontecimiento tiene su clave de interpretación sobre la vida y la persona del Mesías. Una es que Jesús veía y sentía cómo un lugar sagrado como era el templo estuviera convertido en un espacio de comercio; de otras cosas externas que no fuera lo espiritual. Que de ser un lugar de oración fuera convertido en una vil cueva de ladrones.

La otra es que le preguntan: "Tú con qué autoridad expulsas a los cambistas y mercaderes y les volcas las mesas donde tienen todo lo que comercian"? Y la respuesta es: "Destruyan el templo y en 3 dias lo reconstruiré". Desde luego ahí se refería al templo de su cuerpo y a su resurrección después de 3 días de estar entre los muertos.

Este pasaje da para mucho en los comentarios y análisis. Pero Jesús nos viene hoy a decir, que nuestro cuerpo es un real templo del Espíritu Santo y que debemos de expulsar o sacar aquello que lo mantenga manchado, esclavizado o dormido. Nuestra vida es para darle un verdadero culto y gloria a Dios. Dado que Él habita en nosotros. 

También esta misma lectura nos da el mensaje que es necesario que saquemos de nuestra comunidad, sociedad o barrio todo aquello que quebrante la unidad armónica de la misma. Expulsar los egoísmos, los chismes, las envidias, las rivalidades, los vicios, las extorsiones. Todo aquello que dañe las buenas relaciones de armonía y paz en nuestras comunidades.

Seamos valientes e inteligentes como Jesús y hagamonos violencia a nosotros mismos para quitar de nuestra persona las malas inclinaciones y aquello que haga mal a todos; dado que el individuo como persona y el Pueblo de Dios son sagrados y merece todo nuestro respeto y caridad.


Bienaventuranzas camino seguro a la salvación

 


 

Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


Sábado 1 de Noviembre de 2025.
Solemnidad de Todos los Santos, ciclo: C.
Mt 5, 1-12.


"Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos".  


El Evangelio de hoy, en la solemnidad de Todos los Santos, que está tomado de San Mateo, nos presenta el texto de las Bienaventuranzas.  Este fragmento es significativo, se lea en este día en que la iglesia celebra a todos los hombres ya bienaventurados, donde ella nos invita a que todos los fieles cristianos busquemos la santidad de vida a la cual hemos sido llamados desde nuestro bautismo como seguidores de Cristo que es el Santo por excelencia.

Cristo al venir a este mundo a salvarnos y para instaurar el Reino de Dios. Nos dió unos nuevos "mandamientos", estás normas  de vida fueron las Bienaventuranzas. Con ellas Jesús quiere que inauguramos como cristianos una nueva forma de ser y de vivir, es decir, que seamos Santos como su Padre celestial lo es.

Por ello, hoy la asamblea de fieles celebra a la iglesia triunfante, que son todos aquellos que vivieron en esta vida en virtud de la gracia y que hoy gozan la plenitud de la santidad ante Dios.

Ojalá que como cristianos queramos y sepamos vivir en santidad, haciendo posible entre nosotros las "nuevas normas" que Jesús nos enseñó, que son camino seguro para ganar el Reino eterno que Dios nos tiene  reservado para después de esta vida.



Prácticas religiosas que nos acercan a los demás

 




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


26 de Octubre de 2025.
30° domingo ordinario, ciclo: C.
Lc 18, 9-14.


"Yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no"


El pasaje del evangelio de hoy nos pone en alerta, sobre nuestras creencias erróneas que podemos llegar a tener en nuestras prácticas religiosas. Estás actitudes nos pueden situar en un punto de exclusión para los demás hermanos.

Cuantas veces yo me siento bueno y "santo" porque voy a misa, rezo el rosario, hago oración, pero todas esas prácticas religiosas no me llevan a cambiar mi forma de ser ni mi visión ante realidades palpables que los demás viven o sufren como: injusticias, pobreza, descarte o exclusión, violencia; realidades temporales anómalas que se viven en nuestra sociedad.

Ante ello hoy Jesús nos invita, a no autojustificarnos y pensar que somos más que los demás. Ante eso existe el antídoto de la humildad. Y de paso con eso nos invita a reconocer el valor y la dignidad que tienen las personas, no importa que no sean de nuestra ideología de nuestro credo, raza, condición social o lugar de origen. 

Que toda nuestra vida de fe nos lleve a reforzar esa actitud de inclusión, solidaridad, fraternidad, tolerancia, para que todas nuestras prácticas cultuales o religiosas nos justifiquen, ante los ojos de Dios, como hombres de fe y buena voluntad.

La oración con fe logra lo imposible



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


19 de Octubre de 2025.
29° Domingo ordinario [Domingo Mundial de las Misiones (Domun)]
Lc 18, 1-8.


"Dios hará justicia a sus elegidos, que claman a él".

Hoy nuevamente nos da una gran enseñanza el Señor Jesús, con este pasaje de la escritura del libro de San Lucas. El tema central es la oración.  Dónde básicamente el hijo de Dios nos habla de la perseverancia en el ruego  en la súplica a Dios, a través de ese diálogo que podemos tener con nuestro creador, y que llamamos oración. 

Jesús habla claro y  de forma directa. No lo hace con conceptos abstractos, sino en parábolas de forma sencilla para que letrados e iletrados entiendan su mensaje. Hoy pone de ejemplo el caso de la viuda que habla con un juez que no respeta a nadie y es insensible. Pero ella por su insistencia logra que el juez le haga caso y tome su petición. 

Así también funciona la oración. De tanto insistir y ser constante en la petición a través de esa súplica que haga con fe que logra su cometido buscado por la persona que ora: El milagro. Por ello dice la frase: 'la oración es la debilidad de Dios y la fuerza del hombre'. Esta el caso de la gota que cae constante sobre la roca, en el tiempo logra  horadar su dureza y solidez. De ahí la constancia en la oración persistente, con ella, lo posible e imposible se logrará.

Al final de este evangelio, Jesús cuestiona a sus discípulos con esta frase: "Cuando venga el Hijo del hombre, creen que encontrará fe sobre la tierra? Esta frase va en sintonía con este domingo, donde la iglesia reflexiona y ora por tantos misioneros o evangelizadores que trabajan por enseñar la fe católica  y apostólica en Jesucristo por todo el orbe de la tierra. Este día en la liturgia se le conoce como: Domingo mundial de las misiones (Domun). Oremos y demos nuestro apoyo material por aquellos que proclaman el evangelio en tierras extrañas o hostiles, lejos de sus lugares de origen.

Finalmente, hagamos caso, los cristianos, en esta enseñanza que hoy Jesús nos deja, porque nada hay imposible para Dios y más si se le pide en la oración.


La fe un gran don que poco aprovechamos.





Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


5 de Octubre de 2025.
27° domingo ordinario, ciclo: C.
Lc 17, 5-10.


"Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a ese árbol: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar' y los obedecería".


      Este 27 domingo de la liturgia, la lectura evangélica nos situa en el tema de la fe. Qué es ese gran don de la fe? La lectura de Lucas nos lo dice, es tan poderosa esa fuerza, que le podemos decir a ese árbol que se plante en el mar y lo haría. 

     Este ejemplo que Jesús nos da, es cómo una pequeña muestra de esa confianza en Dios: todo amor, misericordioso y generoso. Pero también en la comunidad y en nosotros mismos, que juntos y con la ayuda de Dios en la fé se puede transformar toda la realidad que vivimos. Hoy a los cristianos, Jesús nos da el mensaje, crean en mí, en nuestro Padre-Dios, en ese Espíritu de amor y todo puede cambiar.

     Con pequeñas muestras podemos ir cambiando nuestro entorno día a día, paso a paso y lograr cosas sorprendentes en poco o a largo plazo, con la ayuda de esa fuerza de la fe. 

     Hoy Jesús nos invita a que vivamos de una manera diferente, a que tengamos esa fuerza que nos da la fé y con ella ir pudiendo hacer grandes cosas, que me ayuden a mí en lo personal pero a la vez a toda la comunidad; que todos en unión de fraternidad podamos ir viviendo  y construyendo a la manera de Jesús el Reino de amor que propone.




Todos demos gracias a Dios por sus beneficios




12 de Octubre de 2025.

28° domingo del tiempo ordinario, ciclo: C.

Lucas 17, 11-19.


"No habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?


      Hoy Lucas en su evangelio nos narra el pasaje de los 10 Leprosos.  La lepra en ese tiempo era una enfermedad, además de incurable, era vista como un castigo de Dios, que hacia que al que la padecía ser excluido de la comunidad, se les consideraba impuros. Y vivían fuera de los poblados como apestados.

     Ante esa situación lamentable, se levanta la figura de Jesús. Al tener él misericordia y compasión de ellos y saber que le claman: "Jesús, maestro ten compasión de nosotros!" Él les da una indicación, "vayan a presentarse a los sacerdotes". Durante el camino los diez leprosos quedan limpios de su enfermedad.  Pero sólo uno regresa para agradecerle el gesto de curarlo, dando por ello gracias a Dios. 

     Al ver Jesús que es solo uno el que le reconoce su acción solidaria de misericordia al curarlos, cuestiona: "No eran diez los que quedaron limpios"? "Dónde están los otros nueve"? Dado que el único que había regresado era un gentil, un extranjero, un samaritano.  Los Samaritanos eran considerados gentes publicanas, que no vivían ni eran considerados del pueblo elegido por Dios (elegidos).

     Con esto Jesús deja un par de enseñanzas. Que es muy necesario que, todos los cristianos, demos gracias a Dios por los beneficios obtenidos día a día de su providencia. Y que no nada más Dios es una divinidad misericordiosa para un determinado número de personas, grupo o sector social, es para todo aquel que clame a él.




Fuera de los pobres no hay salvación

 



28 de Septiembre de 2025.
26° Domingo del tiempo ordinario, Ciclo: C.
Lc 16, 19-31.


"Recibiste bienes en tu vida [rico Epulón] y Lázaro males; ahora él goza de consuelo, mientras que tú sufres tormentos".


Hoy la lectura de la parábola del rico Epulón y Lázaro, nos vuelve a presentar, como el Evangelio del domingo pasado, esa dualidad entre dos posturas encontradas. Dos posiciones dialécticas, que para nosotros los cristianos para nuestra reflexión nos sirva para sacar una enseñanza efectiva y práctica.

     Este texto de Lucas bien se puede conectar con el texto del domingo pasado Lc 16, 1-13;  (Dios o el dinero) pero también se relaciona con la lectura del juicio universal de Mateo 25, 31-46; aquel pasaje de, "tuve hambre y me diste de comer, estuve desnudo y me vestiste...".

     Hoy la parábola o historia narrada por Jesús se centra en un rico que vive bien, se da sus lujos pero se olvida de los demás. Se centra sólo en él mismo, de una manera egoísta (no es solidario). En cambio Lázaro, es un pobre casi diríamos que vive en la miseria, sentado en el suelo , anhelando comer, estando muy cerca de la casa del rico y siendo lamido de sus llagas por los perros.

     Los 2 mueren, uno va al paraíso con Abraham y el otro va al lugar de tormento (infierno) por su conducta en la vida. Los dos reciben sus respectivos lugares. Y aunque el rico le pide a Abraham que mandé a Lázaro para que les avise a sus hermanos dónde se encuentra y cambien de vida o se conviertan. Abraham le dice, que en la vida tienen a los profetas y a Moisés que si no hacen caso a ellos menos a Lázaro.

     Este texto es muy puntual hoy para este tiempo que vivimos y para todos los cristianos y católicos. Ver cómo el sistema social y económico genera tal cantidades de nuevos "Lázaros", en las calles de las ciudades o poblados; los descartados de la sociedad. Hoy es muy común ver pobres, mujeres, adultos y niños durmiendo sobre cartones en espacios donde pueden y los dejan,  muchas veces en espacios fuera de los bancos, negocios y hasta de las iglesias (Templos). Cómo dijera el teólogo jesuita salvadoreño Jon Sobrino: [La opción por] "Los pobres son los que nos salvaran". Realmente hoy el Evangelio nos invita a ser solidarios con los que menos tienes y así como el pobre Lázaro ganar en la dicha y la felicidad en esta vida construyendo otro mundo que es posible y la salvación plena del Reino en la otra vida.

El verdadero valor del dinero.




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


21 de Septiembre de 2025.

25° domingo ordinario, ciclo: C.

Lc 16, 1-13.


 "No pueden servir a Dios y al dinero"


Parecería que está dicotomía de elegir entre Dios, el ser espiritual que nos ayuda a darle sentido a nuestra vida; y el dinero, la parte material que nos brinda cubrir necesidades  para vivir en este mundo de organización social, son para el Evangelio incompatibles.

      Este evangelio de Lucas nos invita a vivir y a tener una  perspectiva cristiana con respecto al dinero. San Agustín decía, "que el dinero es el estiércol del demonio". Sabemos que el dinero cuando en este sistema corrupto, excluyente e injusto del capitalismo se le pone en primer lugar como valor supremo en la sociedad, por encima de verdaderos valores humanos como: la solidaridad, la caridad, el trabajo, la persona, la justicia. Es que se convierte en un verdadero ídolo que pretende desbancar a Dios de su lugar y poner en desarmonia la convivencia social. 

    Ya Marx en su filosofía o ideología, hablaba sobre la "lucha de clases", está dinámica dialéctica de oposición se da en las sociedades precisamente por las desigualdades e injusticias generadas cuando al dinero o el capital se le pone por encima de la persona humana o de la colectividad.

     Ante ello, el mensaje de Jesús hoy, nos pone en aviso a los cristianos, que trabajemos no para acumular dinero o bienes materiales e incluso de una forma ilícita como robando o explotando, sino que lo tengamos para que nos ayuden a vivir de forma digna y que podamos con esos mismos bienes materiales prestar ayuda o solidaridad con aquellos más pobres, descartados de la población o vulnerables que requieren de nuestro apoyo.

Ante todo la misericordia de Dios en nuestra vida

 


14 de Septiembre de 2025.
24° Domingo ordinario, Ciclo: C.
Lc  15, 1-32.


"Alegrense conmigo, porque ya encontré la oveja [la moneda] [el hijo] que se me había perdido".


Este Evangelio de la misericordia de hoy se compone de 3 historias o parábolas. Estás ejemplificaciones las dio Jesús, porque los fariseos y los escriban se escandalizaban y murmuraba de que Jesús estaba y se reunía con los pecadores de Israel y comía con ellos.

La primera historia es aquella que el pastor pierde una de sus ovejas, sin embargo como no la quiere perder, va deja al rebaño (a las 99 ovejas) y realiza la búsqueda de la extraviada.  La encuentra, la carga en sus hombros y avisa a la gente contento que la ha encontrado. 

Luego la parábola de la mujer que tiene diez monedas de plata, pierde una y  enciende la luz y la busca con cuidado hasta que la encuentra. Feliz le avisa a las vecinas que ha recuperado su moneda pérdida.

Y luego viene la historia de hijo pródigo, que exige a su padre su herencia, se va a tierras extrañas malgasta el dinero, y luego viene un tiempo difícil, pasa hambre, reflexiona que su padre tiene abundancia y allá no pasaría penurias. Viene de regreso a la casa del padre, su hermano se encela porque el Padre en cuanto sabe que viene va a su encuentro y lo abraza lo besa, lo viste con buena ropa y anillo, mata el becerro gordo y hace una fiesta por recuperar a su hijo de sus entrañas, ayer perdido y hoy ahora encontrado.

Estás tres historias que Jesús hace, son para revelarnos que Dios es amor y que es misericordioso. El no quiere que nadie se pierda, sino que viva en abundancia. Por eso perdona y quiere que todos que somos obra de sus manos no nos perdamos en una vida contraria a los valores espirituales y del Reino de Dios.

La plenitud está en él, está en la gracia, está en la vida con Dios entre la comunidad. Seamos esos hijos pródigos que regresemos a la vida de Dios, de la mano de Cristo y en union con nuestros hermanos de comunidad.


La radicalidad de seguir a Jesús

 



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


7 de Septiembre de 2025.
23° Domingo del tiempo ordinario, ciclo: C.
Lc 14, 25-33.


"El que a no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo".

La radicalidad de vida que propone Jesús a sus seguidores, es evidente en esta frase evangélica que hoy tomamos para iniciar la reflexión de este pasaje de la escritura.

Hay un libro muy recomendado que deberíamos leer, porque nos ayudará mucho a entender el mensaje de Jesús y su perspectiva comprometedora para la vida. Dicha obra es 'Evangelios molestos' del escritor italiano Alessandro Pronzato  En ese tono "molesto" parece estar escrito este texto dominical que hoy nos ocupa. 

Jesús se dirige a sus discípulos y les dice, que si prefieren a su familia y así mismos más que a él y a su proyecto no puede ser sus discípulos. Y luego pone  2 parábolas, para reforzar lo anteriormente dicho.

La primera, es la del constructor que va hacer una torre y antes saca cuentas de cuánto le costará y calcula si podrá terminarla. Y no se expone a la burla pública por no poder concluirla (hacer el ridículo).

La segunda, el rey que saca sus tanteadas para ver si puede combatir a otro rey que trae el doble de sus tropas y para evitar la derrota en pérdidas humanas y materiales, enviaría una embajada de paz.

Jesús lo que nos propone hoy es, que los seguidores de Jesús tomemos muy en serio lo que implica ser cristianos, y trabajemos por los valores del Reino. Incluso, que  sea por encima de nuestros intereses; sean de horario, día, lugar, inclinaciones, expectativas, etcétera.

Porque el seguimiento de Jesús no es cosa fácil, requiere su esfuerzo y compromiso. Lleva muchas veces a qué nosotros mismos dejemos  condiciones de confort, seguridad, instalación y otras tantas, para poder vivir los valores de la comunidad, de los pobres o despreciados del mundo y trabajar por el Reino que Jesús vino a instaurar.


La práctica de la humildad

 





Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 



31 de Agosto de 2025.
22° Domingo ordinario, ciclo: C.
Lc 14, 1. 7-14.


"El que se engrandece a sí mismo, será humillado y el que se humilla, será engrandecido".

Hoy el Evangelio nos habla del valor de la humildad. El mensaje es más que claro y directo, Jesús quiere que sus apóstoles y discípulos sean humildes.

A diferencia de nuestros primeros padres,  Adán y Eva, que por el pecado de la soberbia perdieron el paraíso;  el nuevo "Adán" que es Jesús, nos ofrece la virtud o el valor de la humildad para ganar la vida eterna.

Deja en claro Jesús, que quienes quieran ser ciudadanos del Reino, debe habitar en ellos la buena manera de ser humildes y sencillos. Para eso nos deja 2 parábolas o historias. Una de ellas nos invita a no buscar notoriedad por notoriedad: "Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal...por el contrario ocupa el último lugar".  Esto quiere decir, no alardear, no estar siempre preocupados por nuestra imagen y prestigio. No buscar ser importantes, en lugares importantes y con gente importante. La humildad aquí sería: Aceptar el lugar que Dios nos da en la vida.

La segunda parábola o ejemplificación que Jesús nos da es, que no debemos hacer buenas obras para alardear o para que estemos puestos en los ojos de otros, sobre todo los poderosos, y buscar siempre buena reputación: "Ay mira que bueno es"!!. Para que realmente valgan nuestras obras deben estar mezcladas de humildad.

 




Salvación y compromiso

 



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar.


24 de Agosto de 2025.

21° Domingo ordinario, ciclo: C.

Lc 13, 22-30.


"Esfuércense en entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar y no podrán".

  

Hoy el Evangelio de Lucas nos remite a un texto, que por el tiempo ordinario que atravesamos en la liturgia, nos parecerá un tanto desfasado. Dado que es una lectura con un tema escatológico. 

Sin embargo, trata sobre la salvación. Para este tópico Jesús nos deja claro una cosa con respecto a ello. La salvación pasa por la misericordia de Dios, pero también depende de nuestra parte. Es decir, que requiere de nuestro esfuerzo y compromiso para podernos salvar.

"Esfuércense por entrar por la puerta, que es angosta" nos dice Jesús, esto significa que nosotros mismos trabajemos por crearnos las condiciones para poder llegar a entrar a la plenitud del Reino de Dios.

Ayudará mucho para este fin, que trabajemos en comunidad viviendo los valores del Reino. Y haciendo el bien a nuestros hermanos que caminan entre nosotros por esta vida.

La radicalidad transformadora del proyecto de Jesús

 



17 de Agosto de 2025.
20° Domingo ordinario, ciclo,: C.
Lic 12, 49-53.

"He venido a traer Fuego a la tierra y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!".

La breve lectura de este Evangelio dominical, nos deja unas importantes enseñanzas que vamos a procurar reflexionar aquí.

El texto nos asevera, que Jesús les dijo a sus seguidores que él había venido a traer Fuego a la tierra, y que cuánto desearía que estuviera ardiendo. Este fuego del que habla el Maestro se refiere al "fuego" del Espíritu Santo; al ardor que produce su doctrina en la enseñanza y está puesta en práctica por la transformación que produce en cada persona y estás en conjunto para toda la sociedad. 

Este incendiar la vida con la actitud y con  pasión, me remite a 2 personajes históricos disímbolos entre sí, pero que toman el tema del fuego o el incendio en sus discursos o en su representación. Uno de ellos Santo Domingo de Guzmán, que se le representa con un perro con una tea ardiente en el hocico del animal, que simboliza la pasión de este por enseñar y proclamar la palabra de Dios por todo el orbe. El otro, es el filósofo Federico Nietzsche, que para él representa el fuego como destrucción y transformación, un renacer, como lo hace el ave Fénix, en la mitología, que renace de las cenizas.

Por otro lado, ese ardor en el interior, que produce el Espíritu de Dios en el cristiano lo debe de llevar a vivir la radicalidad del Evangelio. Por eso empezará el cristiano a ser "sospechoso" por parte de la sociedad y a ser incomprendido y puesto en oposición por personas, sectores y agentes que se opondrán al proyecto de vida del Reino que el seguidor o los seguidores de Jesús tratarán de vivir.

Está lectura nuevamente nos plantea que la doctrina y el proyecto de Jesús es radical y transformador. Solamente aquellos que lo vivan estarán construyendo el Reino que él vino a instaurar.

domingo

Cristiano vigilante y preparado

 



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


10 de Agosto de 2025.

XIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo. C.

Lc 12, 32-48.


"Ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen vendrá el hijo del hombre”.

El texto evangélico de este domingo, en el primer párrafo su mensaje es una extensión del evangelio del domingo anterior, con respecto al mensaje de “acumular” bienes, pero para la vida eterna. El mensaje del presente va en el sentido escatológico de una vuelta del Señor a los que dejó la administración de sus bienes. Es decir, la parusía o vuelta de Jesús al final de nuestra vida de forma particular o colectivamente en un juicio final universal para todos los cristianos y para la humanidad entera.     

      Hoy la parábola nos induce a que estemos preparados, como Jesús se los dice a sus discípulos, que llegara la hora, para que tengan una buena administración de los bienes o atributos por él encargados; que no derrochemos nuestra vida o cualidades que Dios nos dio para esta vida.  Porque en un momento volverá y de no encontrarnos trabajando en los talentos que nos confió,  nos exigirá  por el buen o mal uso que hayamos  hecho de los mismos.  

     Este Evangelio nos pone en alerta a todos los cristianos a que vivamos una vida sobria y austera llevada de forma digna y responsable. Porque el Señor podría llegar en cualquier momento, a la hora menos pensada y encontrarnos en una forma inconveniente que evidenciaría nuestra ineptitud o el poco interés que pongamos a vivir los valores de una vida cristiana. Nos invita pues el texto evangélico a estar atentos y hacer los que nos corresponde cada día como administradores que Dios ha puesto en nuestras manos, bienes que son para el servicio propio y de la comunidad. 

     Es por ello, que en este 19 domingo de la liturgia, la propuesta de Jesús hoy es:

+Darnos cuenta que en la sociedad actual, por su desvalorización social y política, los ciudadanos que aspiran a ser gobernantes o administradores públicos piensan llegar al poder para beneficiarse del puesto público tomando una actitud de corrupción y sirviéndose indebidamente de los bienes públicos que no les pertenecen.

+ Tomar en nuestras manos la vida que Dios nos dio, para realizar adecuadamente la misión de vida en que estamos llamados y sobrellevarla con sabiduría y sensatez.

+ Generar esos frutos propios de una buena administración de nuestra vida, que se concretan en hacer acciones que favorezcan nuestro barrio o colonia, nuestra ciudad o en los que podamos generar a través de nuestro trabajo evangelizador y pastoral.

miércoles

No seamos insensatos




3 de Agosto de 2025.

18° Domingo del tiempo ordinario, Ciclo: C.

LC 12, 13-21.


"La vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea".

Hoy el Evangelio de este domingo nos da una enseñanzas contundentes. No cabe duda, la Buena Nueva de Jesús es una "universidad" de la vida en lo moral. El fragmento evangélico nos remite al tema de las posesiones o de los bienes materiales o económicos.

Jesús pone en alerta a sus seguidores y hoy nos los hace a nosotros: "Eviten toda clase de avaricia". Por qué nos dice esto el Maestro? Sencillamente porque la realidad y evidencia a través de la historia nos dicen, que todo los que hagamos, acumulemos o tengamos de bienes materiales son únicamente para el servicio de esta vida y no para la otra vida eterna o plano existencial que tendremos, ya que cuando hayamos muerto de esta vida del mundo nada nos podremos llevar.

No es malo tener bienes materiales. Lo malo está en la forma como nos lo hacemos llegar, en muchas ocasiones (con injusticias, robos, despojos, salarios mal pagados) o en qué no los utilizamos para compartirlos con aquellos que también los necesitan. Con el Evangelio de hoy Jesús nos dice en la parábola o ejemplo que puso del que acumuló riquezas para no disfrutarlas porque de inmediato escucharía el anuncio de su insensatez dado que iba a morir y no disfrutaría esa acumulacion tan grande de riqueza; dónde quedó pues ese afanarse tanto por tener esos bienes materiales y ni siquiera disfrutarlos? Cómo dice la sabiduría popular "nadie sabe para quién trabaja?

La enseñanza es: El egoísmo no es compatible con el Reino de Dios. La misma filosofía histórica materialista nos dice: "La riqueza es producto de las fuerzas productivas", estoy significa que toda la riqueza es un producto social o que la hacemos todos, por lo tanto, la riqueza debe de ser repartida equitativamente: Todo para todos. La acumulacion económica avarienta o egoísta va contra las enseñanzas de Cristo.

Por lo tanto, la propuesta de Jesús hoy es:

+Vivamos no con el afán de acumular por acumular (avaricia) sino que sea para que sepamos utilizar bien esos bienes que Dios nos da a través del trabajo para tener una vida digna de un buen vivir.

+Que sepamos utilizar esas riquezas materiales que tengamos pudiendo ser solidarios con otros que menos tienen, para así compartiendo vayamos acumulado un tesoro para la otra vida.

+La teología Latinoamérica nos dice: "Los pobres son los verdaderos dueños de la riqueza de todo el orbe". Eso se traduce que son los trabajadores los que con su esfuerzo (fuerza de trabajo) van generando la riqueza mundial que existe y que por justicia también les corresponde a ellos de forma equitativa.






Hagamos oración a ejemplo de Jesús



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


27 de Julio de 2025.

XVII Domingo del tiempo ord., Ciclo: C.

Lucas 11, 1-13.


"Yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite".

El tema del Evangelio de este domingo es la oración. Un hecho recurrente en la vida de Jesús, es ese momento que pasaba interiorizando sobre todo por las noches. Las escrituras nos hacen ver qué él en su misión pasaba horas apartado para dialogar con su Padre.

Hoy este pasaje nos presenta 3 momentos. Uno es el que enseña la oración del Padre Nuestro. Dos, el relato del que insistentemente toca la puerta de la casa del amigo para hacerle una petición. Y tres, la exhortación que hace Jesús de pedir, porque el que lo hace asiduamente obtendrá lo que busca. Con ello Jesús nos dice, todo lo que solicitemos a Dios con fe y constancia lo obtendremos, dado que la petición la hacemos a un Dios que nos ama.

Por ello, la Propuesta de Jesús hoy es:

✓Hoy Jesús nos invita hacer una vida donde tengamos momentos del día en diálogo (oración) con Dios.

✓Saber que Dios quiere lo mejor para nosotros, por ello podemos a través de la oración, solicitarle que él nos vaya transformando en nuestra vida para hacerla más plena y feliz.

✓Cada vez que hagamos la oración del Padre Nuestro, recemos con calma y poniendo atención a cada parte. Y a la vez, pidamos a Dios que nos conceda el Espíritu Santo.


Los 2 maneras de ser del cristiano



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar.


20 de Julio de 2025. 

XVI Domingo del tiempo ordinario, ciclo: C.

Lc 10, 38-42.


"Martha, Martha, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".


El texto lucano del Evangelio de este domingo, nos presenta dos modalidades cristianas de vida que se dan dentro de la iglesia y que forman parte inherente de  su acción ordinaria en sus miembros. Una es la postura en la evangelización de ser agente activo, en la vida exterior, como ser catequista, párroco en alguna iglesia rural o urbana, misionero en tierras de misión, hermano/a religiosa o religioso -fraile- en alguna escuela, hospital, asilo, etc. Para estos miembros activos su principal quehacer es el trabajo realizado con el apoyo de la oración. Y el otro, ser religioso o religiosa en algún monasterio (monje o monja) de vida contemplativa o también ejercer la vida eremítica en algún lugar donde habitan solos, alejados del mundo en el campo o la montaña. Estos miembros contemplativos su principal acción es la oración, y el trabajo manual que realizan lo hacen para vivir y seguir manteniendo su vida de contemplativa.

Estás dos posturas que son claras, en el evangelio se nos presentan, como las que ejercieron las 2 hermanas ante la visita de su amigo y Señor Jesús. Martha ejerció la actitud activa al ponerse hacer diversos quehaceres propios del hogar: barrer, tener limpia la casa y hacer la comida y las bebidas para el invitado. Por su parte María en recibir y atender directamente al huésped, charlando e interactuando. Las 2 acciones son necesarias y se complementan para un mismo fin: La atención plena, consciente y activa al invitado para que pase un momento confortable en aquel lugar o casa es muy importante.

Hoy la lectura nos invita a identificar estás dos maneras que tenemos los cristianos de ser y hacer iglesia, de nosotros depende cuál tomemos. Las 2 son fundamentales y nos llevan al objetivo que es la salvación.  Para usted, cuál le gustaría hacer en su vida para el servicio de su comunidad o iglesia, la activa o la contemplativa? o cuál se le acomoda mejor de acuerdo a su personalidad o forma de vida?

La profesión de fe de Pedro y Jesús le da la primacia en la iglesia



29 de Junio de 2025.

Domingo XIII del tiempo ordinario, ciclo: c.

Mt 16, 13-19.


Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


"Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella".

El pasaje de Mateo 16, 13-19, que es la lectura de este domingo XIII, es uno de los más significativos en el Nuevo Testamento, especialmente para la teología católica, ya que sienta las bases para la primacía de Pedro y la institución de la Iglesia. Aquí te presento una explicación detallada:

Contexto (v. 13):

  • "Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo...": Jesús se encuentra en un lugar con connotaciones paganas, lejos de Jerusalén y de la influencia judía más estricta. Este escenario es importante porque resalta que la revelación que Pedro recibe no proviene de la tradición o de lo humano, sino directamente de Dios.

La pregunta de Jesús sobre su identidad (v. 13-14):

  • "¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?": Jesús comienza preguntando sobre la opinión popular. La gente lo identifica con figuras importantes de la historia de Israel: Juan el Bautista (por su predicación de arrepentimiento y su final trágico), Elías (el profeta que se esperaba que regresara antes del Mesías, con poder milagroso), o Jeremías o alguno de los profetas (sugiriendo que era un mensajero de Dios, un reformador). Esto muestra que Jesús era reconocido como un personaje importante, pero su verdadera identidad aún no era comprendida por la mayoría.

La pregunta personal de Jesús (v. 15):

  • "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?": Jesús dirige la pregunta directamente a sus discípulos, buscando una confesión de fe personal. Esta es una pregunta crucial para cada creyente: ¿quién es Jesús para mí?

La confesión de Pedro (v. 16):

  • "Simón Pedro respondió: 'Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.'": Esta es la confesión central del pasaje.

    • "El Mesías": Significa "Ungido", el esperado libertador y rey prometido por Dios a Israel.

    • "El Hijo del Dios vivo": Va más allá de una simple figura profética; afirma la naturaleza divina de Jesús, su relación íntima y única con Dios Padre. Esta es una revelación profunda.

La respuesta de Jesús a Pedro (v. 17-19):

  • "Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en el cielo." (v. 17): Jesús felicita a Pedro. La revelación de la verdadera identidad de Jesús no proviene de la inteligencia humana o de la carne y sangre, sino de una intervención divina directa. Es Dios Padre quien ha iluminado a Pedro para que pueda reconocer a su Hijo.

  • "Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella." (v. 18):

    • "Tú eres Pedro": "Pedro" (Petros en griego) significa "piedra" o "roca". Jesús le da a Simón un nuevo nombre, que simboliza su nueva función.

    • "y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia": Aquí hay un juego de palabras. La "piedra" (petra en griego, que es una roca grande y firme) sobre la cual Jesús edificará su Iglesia se ha interpretado de varias maneras:

      • Interpretación: Se refiere a Pedro mismo como la roca sobre la cual se edificará la Iglesia. Esto subraya su papel fundamental como fundamento visible y líder de la comunidad de creyentes. La Iglesia es "de Jesús" (mi Iglesia), pero edificada sobre Pedro.

      • Otras interpretaciones: Algunos argumentan que la "piedra" se refiere a la confesión de fe de Pedro (es decir, la fe en Jesús como Mesías e Hijo de Dios es el fundamento de la Iglesia), o al mismo Cristo como la roca fundamental (Efesios 2,20). Sin embargo, la tradición católica y la mayoría de las interpretaciones bíblicas reconocen en este pasaje el establecimiento de la autoridad de Pedro.

    • "y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella": "Las puertas del Hades" o "el poder de la muerte" simbolizan las fuerzas del mal, el pecado y la destrucción. Esta es una promesa de Jesús: su Iglesia, fundada sobre Pedro, perdurará a pesar de las adversidades y ataques del mal.

  • "Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo." (v. 19):

    • "Las llaves del Reino de los Cielos": En la cultura antigua, la entrega de llaves simbolizaba la autoridad para entrar y permitir la entrada, gobernar y administrar. Aquí significa la autoridad para abrir las puertas del Reino de los Cielos a los hombres a través de la predicación del Evangelio y la administración de la salvación. En la tradición judía, el "mayordomo del palacio" (Isaías 22,22) tenía las llaves y la autoridad sobre la casa del rey. Jesús le confiere a Pedro una autoridad similar sobre su "casa", que es la Iglesia.

    • "todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo": Esta frase, conocida como el poder de "atar y desatar", tiene varias implicaciones:

      • Autoridad para enseñar y juzgar: En el contexto rabínico, "atar y desatar" se refería a la autoridad para interpretar la ley, prohibir o permitir ciertas prácticas, y tomar decisiones doctrinales. Pedro, y a través de él la Iglesia, recibe la autoridad para enseñar con verdad y discernir lo que es conforme a la voluntad de Dios.

      • Autoridad para perdonar pecados: También se entiende como la autoridad para admitir o excluir de la comunidad de los creyentes (y, por extensión, del Reino), lo que implica la facultad de perdonar o retener pecados. Esta autoridad, aunque dada aquí a Pedro de manera particular, es extendida a los otros apóstoles en Mateo 18, 18.

En resumen, este pasaje es fundamental para entender:

  1. La identidad de Jesús: No es solo un profeta, sino el Mesías y el Hijo del Dios vivo.

  2. La revelación divina: La verdadera fe en Jesús es un don de Dios.

  3. La fundación de la Iglesia: Jesús edifica su Iglesia sobre Pedro, la "piedra", garantizando su estabilidad y perseverancia.

  4. La autoridad de Pedro: Se le confieren las "llaves del Reino" y el poder de "atar y desatar", estableciéndolo como líder y cabeza visible de la Iglesia, con una autoridad que tiene repercusiones celestiales. Esta es la base bíblica para el concepto del Papado en la Iglesia Católica.

Este pasaje subraya la importancia de una fe personal en Jesús y la estructura jerárquica que Él mismo quiso para su Iglesia, con Pedro como su fundamento y garante de la fe.


martes

La identidad de Jesús en nuestra vida

 



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 

23 de Junio de 2025.

XII Domingo del tiempo ordinario, ciclo: C.

Lc 9, 18-24. 


"Y ustedes,  ¿quién dicen que soy yo?". Respondió Pedro: El mesías de Dios".


El Evangelio de Lucas de este domingo presenta tres temas: La primera es la definición e identidad de Jesús que nos da Pedro, al expresar que es el Mesías o enviado de Dios. La segunda es la manifestación sobre su situación de sufrimiento que vendrá para Él al decir: "el hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado...que sea entregado a la muerte y que resucite". Y el tercer tema, es la enseñanza  sobre lo que implica el seguimiento del discipulado en relación al maestro, que es: no buscarse a sí mismo, tomar  la cruz y seguir sin condiciones el camino que implica la vida de ser cristiano.

     Por ello, la propuesta de Jesús hoy es:

     Tratar en lo posible ir viviendo cada día más el compromiso que implica ser discípulo de Jesús, en este tiempo que por el ambiente que vivimos se vuelve muy difícil, cuando no un reto.

     Ir configurando en nuestra vida un Jesús vivo actual; que no sea un ser lejano histórico del pasado, que lo veamos anacrónico y que su doctrina o enseñanza poco o nada nos dice o se vuelve imposible para vivir en el hombre de hoy.

    Qué con nuestra vida y acciones proclamamos un Jesús vivo, que nos haga ser testigos de lo que realmente es Jesús: El hermano, el amigo, el maestro, el padre, el señor  y el salvador.

    


miércoles

La fuerza que nos da el Espíritu

 8 de Junio de 2025.

Domingo de Pentecostés, Ciclo: C.

Jn 20, 19-23.



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 

"Cómo el  Padre me ha enviado, así también los envío yo. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Reciban al Espíritu Santo".

En este domingo, aún de primavera, toda la Iglesia celebra la fiesta de Pentecostés. Son 50 días después del domingo de la resurrección. Hemos caminado como comunidad de fe todo este tiempo festivo y favorable de la Pascua.  Vivimos este  ciclo importantes celebraciones como son: El domingo de la Divina Misericordia, el del buen pastor, la Ascención del Señor. Hoy hemos llegado a la fiesta culmen del Espíritu Santo.

Es muy importante en la historia de la comunidad cristiana este momento significativo. Hoy lo es para toda la asamblea universal de creyentes, porque nos recuerda que hemos recibido la fuerza del Espíritu, así nos lo hace ver la lectura evangélica de Juan. Ese Espíritu de Dios que fue trasmitido por el propio Jesús al soplarles ese neuma (aliento, fuerza, espíritu).

Pero también, va ese regalo del Espíritu a los  discípulos con la "estafeta" (compromiso)  del envío. A ser una iglesia en salida -como nos lo exhortó el Papá Francisco-, para evangelizar y ser evangelizada. 

Por ello, la propuesta de Jesús hoy es:

Ser discípulos de Jesús en salida con la fuerza del Espíritu Santo a las periferias existenciales de las personas; ahí donde la gente sufre de incomprensión de abandono de tristeza de enfermedad para ir y llevar ese aliento de vida que el Espíritu nos da y que las personas necesitan.

Asumir ese Espíritu de Cristo y transformar nuestra sociedad con pequeñas acciones en beneficio de las personas. Pero también, nuestra Iglesia que con el tiempo se ha petrificado en estructuras herrumbrosas en nombre de la formas ya no efectivas e inventivas y que están por esa falta de fuerza vivificante que solo la da el Espíritu.

Cambiar los signos poco evangélicos o de muerte  de nuestra comunidad por aquellos signos de vida, que se traducen en armonía familiar y vecinal, en fomento a los valores de solidaridad de respeto de colaboración de oportunidades. Para vivir un espíritu de paz y justicia para todos.







La presencia siempre viva de Jesús entre nosotros


Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar.


01 de Junio de 2025.

Solemnidad de la Ascención del Señor, ciclo C.

Lc 24, 46-53.

"...Y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo".

El Evangelio de Lucas nos deja en este texto importantes enseñanzas como colofón de la misión de Jesús por este mundo. Primero se hace un recuento de lo que fue la pasión, muerte y resurrección de Cristo y luego cómo se debía predicar o evangelizar todo esto por todas las naciones.

    Prometió al irse con el Padre para enviar al Espíritu Santo. Y finalmente en Betania fuera de la ciudad bendijo a sus discípulos y empezó a elevarse al cielo.

    Con este hecho termina la actuación del Jesús histórico e inicia una nueva etapa que será el establecimiento de la Iglesia. Jesús se va de este mundo en su presencia física, ya no está más con nosotros, pero se queda de una forma espiritual. El permanece presente en la asamblea de los creyentes. Está en los que sufren: los enfermos, los migrantes, los pobres, los descartados, etc. Está con nosotros en la eucaristía, en la lucha y acciones por un mundo mejor, en el cuidado que hagamos a la naturaleza (casa común) es ahí y en otras muchas prácticas solidarias donde se manifiesta su viva presencia  

     Que sepamos descubrir el rostro de Dios, su presencia viva en todas estas manifestaciones, porque él ya nos lo ha prometido: "Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".



 


El Espíritu de luz y fraternidad



25 de Mayo de 2025.

VI Domingo de Pascua, Ciclo C.

Jn 14, 23-29.


"El Espíritu Santo les recordará todo cuánto les he dicho".


El pasaje del Evangelio de San Juan 14, 23-29 es parte del discurso de despedida de Jesús a sus discípulos antes de su pasión, muerte y resurrección. En este texto, Jesús les ofrece consuelo, esperanza y una profunda revelación sobre la relación entre Dios, Él, el Espíritu Santo y quienes lo aman.

El Amor y la Morada Divina (Jn 14, 23-24)

Jesús comienza con una afirmación central: "El que me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él."

  • El amor como obediencia: Para Jesús, el amor no es solo un sentimiento, sino una acción. Amar a Jesús significa guardar su palabra, es decir, vivir de acuerdo con sus enseñanzas y mandamientos. No se trata de una obediencia ciega, sino de una respuesta de amor que lleva a conformar la vida a la voluntad divina.
  • La iniciativa de Dios: La respuesta de Dios es aún más asombrosa. Si el discípulo ama a Jesús, el Padre también lo amará. Esta es una relación recíproca de amor que culmina en una morada divina. El Padre y el Hijo vienen a hacer su hogar en el corazón del creyente. Esto subraya la cercanía e intimidad que Dios desea tener con la humanidad, una presencia constante y transformadora que va más allá de cualquier límite físico.
  • La palabra no es propia: Jesús aclara que sus palabras no son invención suya, sino que proceden directamente del Padre que lo envió. Esto enfatiza la autoridad divina de sus enseñanzas y la unidad profunda entre el Padre y el Hijo en su misión salvadora.

La Promesa del Paráclito: El Espíritu Santo (Jn 14, 25-26)

Consciente de su próxima partida, Jesús promete a sus discípulos un Consolador, un Ayudador: "El Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho."

  • El "Paráclito": Esta palabra griega tiene múltiples significados: Consolador, Abogado, Ayudador. El Espíritu Santo no los dejará solos ni desamparados. Será una presencia activa que los acompañará en todo momento.
  • Enseñanza y Recuerdo: El Espíritu Santo tendrá una doble función crucial: enseñar y recordar. Esto significa que el Espíritu profundizará la comprensión de los discípulos sobre las enseñanzas de Jesús y les traerá a la memoria todo lo que Él les había dicho. No se trata de nuevas revelaciones que contradigan lo ya enseñado, sino de una iluminación interior que les permitirá aplicar las palabras de Jesús a las situaciones concretas de sus vidas y de la Iglesia naciente. El Espíritu asegura la continuidad y la fidelidad al mensaje de Jesús.

La Paz de Cristo y la Alegría en su Partida (Jn 14, 27-29)

Jesús les deja un regalo invaluable: "Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde."

  • La Paz de Cristo: Esta paz no es la ausencia de conflictos externos, ni la falsa seguridad que ofrece el mundo. Es una paz interior profunda, fruto de la reconciliación con Dios y de la certeza de su presencia. Es una paz que supera las pruebas y las tribulaciones, una paz que ancla el corazón en la confianza divina.
  • Invitación a la alegría: Jesús les dice: "Si me amaran, se alegrarían de que vaya al Padre, porque el Padre es más grande que yo." Aunque su partida física les cause tristeza, Jesús los invita a verla con alegría. Su regreso al Padre no es un abandono, sino la culminación de su misión y el inicio de una nueva forma de presencia a través del Espíritu Santo. Además, su ida al Padre significa su glorificación, y para aquellos que lo aman, esto debería ser motivo de gozo. La afirmación "el Padre es más grande que yo" no implica una inferioridad de Jesús en su naturaleza divina, sino que subraya su misión como Hijo enviado por el Padre y su retorno a la gloria del Padre.
  • Propósito de la revelación: Jesús les dice estas cosas "antes de que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean." Él está preparando a sus discípulos para los eventos futuros, para que, al verlos realizarse, su fe se fortalezca y comprendan el plan divino.

La propuesta de Jesús hoy es:

Este pasaje es una fuente de consuelo y esperanza para los creyentes de todos los tiempos. Nos invita a:

  • Vivir en el amor y la obediencia: Nuestro amor a Jesús se manifiesta en la práctica de sus palabras. Es a través de esta obediencia amorosa que experimentamos la presencia de Dios en nuestra alma.
  • Confiar en el Espíritu Santo: El Espíritu Santo es nuestro guía y maestro. Nos ayuda a comprender la Escritura, a recordar las enseñanzas de Jesús y a aplicarlas en nuestra vida diaria.
  • Experimentar la paz de Cristo: En medio de las dificultades del mundo, Jesús nos ofrece una paz que nadie más puede dar. Es una paz que nace de la fe y de la certeza de la presencia divina.
  • Alegrarse en el plan de Dios: Aunque no siempre comprendamos los caminos de Dios, estamos llamados a confiar en su plan y a encontrar alegría en la certeza de que Él obra para nuestro bien.

En definitiva, este evangelio nos recuerda que, a pesar de la ausencia física de Jesús, su presencia es real y constante en nuestras vidas a través del amor que guardamos por Él, la morada del Padre y el Hijo en nosotros, y la guía incesante del Espíritu Santo que nos conduce a toda la verdad y nos regala su paz inquebrantable. Así como de la comunidad de creyentes en nuestras asambleas (Misas, CEBs, grupos parroquiales) pero también en la cotidianidad de todos los que sufren, de los migrantes, de los descartados de la sociedad.



El mandamiento supremo: El amor

18 de Mayo de 2025.

V Domingo de Pascua, Ciclo C.

Jn 13, 31-33a. 34-35.




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


"Les doy un mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros, como yo los he amado".

Generalmente cualquier cristiano conoce los 10 mandamientos de la ley de Dios. Esos preceptos dados a Moisés por Yahvé en el monte Sinaí. Estás normas los judíos tratan de vivirlas y son una directriz en su vida. Sin embargo, nosotros no somos judíos somos cristianos o sea seguidores de Cristo y también tratamos de vivir ese decálogo mosaico como nos los inculcaron en el catecismo o en nuestra familia.

     Pero Jesús va más allá, él trae una nueva experiencia para nuestra vida y para los que se dicen o son sus discípulos, que es el mandamiento del amor.  Pero yo diría, los mandamientos nuevos del amor. Jesús siempre expresó que el mandamiento más importante era "Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo". Y lo reforzó con este de amarse los unos a los otros, como yo los he amado.  Pero, ahí no queda la cosa. Él nos dio otras normas de vida basadas en el amor, que son las Bienaventuranzas, son los "nuevos" mandamientos de vida del cristiano. 

     Es la característica que identifica a los seguidores de Jesús del resto de los hombres: es el amor. Esa caridad que Jesús pasó haciendo en su misión y que la expresó y dió a conocer como elemento indispensable. Jesús como Dios su esencia es el amor y su doctrina misma se traduce en servicio, es decir, en práctica de este valor.

    Hablar de amor es muy fácil o decirlo con palabras, pero tener como elemento indispensable de vida es muy difícil. En el cristiano, todo debería ir en el sentido del amor como norma. Ya lo decía San Agustín "Ama y haz lo que quieras".

    Como comunidad de fe en Jesucristo, debemos o deberíamos ser amorosos, que traducirlo en acciones sería, ser misericordiosos, ser solidarios, ser compasivos, ser justos, ser pacientes, ser veraces...porque como forma distintiva de comunidad de iglesia de Jesús es vivir en el Amor.