miércoles

La radicalidad transformadora del proyecto de Jesús

 



17 de Agosto de 2025.
20° Domingo ordinario, ciclo,: C.
Lic 12, 49-53.

"He venido a traer Fuego a la tierra y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!".

La breve lectura de este Evangelio dominical, nos deja unas importantes enseñanzas que vamos a procurar reflexionar aquí.

El texto nos asevera, que Jesús les dijo a sus seguidores que él había venido a traer Fuego a la tierra, y que cuánto desearía que estuviera ardiendo. Este fuego del que habla el Maestro se refiere al "fuego" del Espíritu Santo; al ardor que produce su doctrina en la enseñanza y está puesta en práctica por la transformación que produce en cada persona y estás en conjunto para toda la sociedad. 

Este incendiar la vida con la actitud y con  pasión, me remite a 2 personajes históricos disímbolos entre sí, pero que toman el tema del fuego o el incendio en sus discursos o en su representación. Uno de ellos Santo Domingo de Guzmán, que se le representa con un perro con una tea ardiente en el hocico del animal, que simboliza la pasión de este por enseñar y proclamar la palabra de Dios por todo el orbe. El otro, es el filósofo Federico Nietzsche, que para él representa el fuego como destrucción y transformación, un renacer, como lo hace el ave Fénix, en la mitología, que renace de las cenizas.

Por otro lado, ese ardor en el interior, que produce el Espíritu de Dios en el cristiano lo debe de llevar a vivir la radicalidad del Evangelio. Por eso empezará el cristiano a ser "sospechoso" por parte de la sociedad y a ser incomprendido y puesto en oposición por personas, sectores y agentes que se opondrán al proyecto de vida del Reino que el seguidor o los seguidores de Jesús tratarán de vivir.

Está lectura nuevamente nos plantea que la doctrina y el proyecto de Jesús es radical y transformador. Solamente aquellos que lo vivan estarán construyendo el Reino que él vino a instaurar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario