Lucas 2, 41-52.
“Los
padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la
Pascua” … “Lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos
y haciéndoles preguntas” … “¿No sabían que debo de ocuparme de las cosas de mi
Padre?”
Hoy la Iglesia en la fiesta
de la Sagrada Familia nos muestra la lectura de la visita de la familia de Nazaret
a Jerusalén a cumplir una festividad tradicional de los judíos que era ir en la
Pascua a visitar el templo. En este tiempo y con esta lectura la palabra nos
quiere decir, que:
+Jesús como todo hombre vivió
y se sujetó a una familia y a la autoridad de sus padres. Nos invita a que cada
hijo de familia sea disciplinado, y se sujete amorosamente a las disposiciones
particulares que sus padres dispongan.
+En este tiempo en que el
matrimonio familiar está amenazado por nuevas disposiciones sociales, que
quieren llamar “Matrimonio” a la unión de dos sujetos del mismo sexo sean tanto
de mujer como de hombre. Nada más falso que eso, –porque el concepto de
Matrimonio es la unión legitima natural de mujer con hombre o hombre con mujer. Con esta fiesta de
la Sagrada Familia, la Iglesia nos está diciendo que esa es la unión correcta.
+Que los todos los esposos a
ejemplo de José y María, sepan con amor y libertad educar adecuadamente a sus
hijos en la fe, el orden, la disciplina, el servicio y la solidaridad.

