jueves

El mandamiento del amor asumido por el buen samaritano




13 de Julio de 2025.
Domingo XV del tiempo ordinario, ciclo:C.
Dt 30, 10-14; Col 1, 15-20; Lc: 10, 25-37.

“…Amarás al Señor tu Dios…y a tu prójimo como a ti mismo…si haces eso, vivirás.”

Las lecturas bíblicas de este domingo nos habla de un tema fundamental y fundacional de la doctrina cristina: El Amor. Es así como la lectura del Deuteronomio nos hace énfasis que la ley o sea los mandamientos, que ellos no son algo ajeno a nosotros mismos, que están grabados en nuestra mente y en el corazón. Dios mismo nos ha dado esa conciencia interna de saber, lo qué es bueno y lo qué es malo.

Por eso no es difícil, para el que quiere, vivir o practicar los mandamientos. Estas normas morales, más que normas o formas de vivir que se puede pensar nos restringen la libertad, son medios para lograr una vida digna, sana y equilibrada, que nos llevan por el camino de la vida a un “puerto” seguro sin muchos contratiempos o exabruptos.

Imaginemos si todos viviéramos los mandamientos, no se daría en el mundo todo aquello que nos degrada como seres humanos. No habría violencia, no robo, no asesinatos, no hambrunas, no guerras, no corrupción, no violación, no idolatría, no ateísmo, no haríamos altares al dios y señor don dinero.  

Pero qué lejos estamos de esa realidad, que todo el orbe todo el género humano pueda vivir en el amor. ¿Será más fácil vivir en el odio, en el fango y en el estiércol? Porque para que haya un cambio gradual y luego total, primero de nosotros los cristianos católicos y después de toda la sociedad en general, tenemos que aceptar como nuestra norma de vida: El Amor.

Por eso, nos debemos de asemejar a Cristo, como no lo dice la lectura de Colosenses: Cristo es imagen del Padre amoroso. Para poder construir una ley del amor debemos de seguir y vivir como Jesús. Por su parte, la lectura del Evangelio de Lucas se centra en el pasaje del buen samaritano. La historia que nos cuenta, es para dar la justa dimensión que debe de tener ante uno mismo el hermano el prójimo, y pensar que ella se nutre con esa solidaridad que también se traduce en Amor.

Es por ello, en este quinceavo domingo ordinario de la liturgia, que nos invita a:

+A tratar de vivir los mandamientos, sobre todo aquel que sea de más dificultad para nuestra vida, a fin de vivir una vida cristiana sana, bonita, amorosa propia de la dignidad que tenemos de ser hijos de Dios.

+Como sabemos nuestra fe y nuestra espiritualidad es santa, vivamos en ella con esa dimensión que nos lleva al Amor. “Como decían los paganos, ante el testimonio de las primitivas comunidades cristianas: “Mira como se aman”. Así con acciones concretas demostremos la importancia que tienen nuestro prójimo para nosotros.

+Fomentemos más el amor en nuestra comunidad, que el odio, la envidia, las rivalidades o las diferencias. Busquemos que la colaboración, la solidaridad, la buena intensión y el hacer que el bien prevalezcan en nuestra vida.

Solo así podremos seguir la recomendación que el propio Jesús nos hace: “Anda y haz tú lo mismo”, así como lo hizo el Buen Samaritano.





Vivamos y asumamos el Reino de Dios



06 de Julio de 2025.
Domingo XIV del tiempo ordinario, ciclo:C.
Is: 66, 10-14; Gal: 6, 14-18; Lc: 10, 1-12. 17-20.

“…Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares…”

La semilla que es la palabra de Dios de este domingo es muy clara. Desde la primera lectura hasta el Evangelio es una unidad. El profeta Isaías nos da un pincelazo de lo que será la plenitud del Reino de Dios: “Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones como un torrente desbordado”. Nos habla de un estado de justicia, paz, amor, solidaridad, alegría y gozo que representan los valores del Reino, y que nosotros ya desde ahora los podemos hacer presentes si vivimos de acuerdo a ellos. 

Esa visión del Reino, que la lectura de la carta a los gálatas, es radicalmente opuesto a los valores del mundo.  Nos habla claramente de esa incompatibilidad del Espíritu de Jesús y su Reino, con el espíritu de este mundo. 

Y el Evangelio de Lucas en este domingo, termina concluyendo y completando el tema de la palabra de Dios en relación al Reino y su anuncio. Jesús envía a los 72 discípulos a su misión, ellos la asumen, y como consecuencia de ese anuncio y  compromiso proclamado y vivido, es que vemos la instauración del Reino de Dios entre nosotros. Pero también sabemos de la  incompatibilidad que existe entre la Buena Nueva del Reino y su implementación entre nosotros y, el reino de este mundo (demoníaco) con todos sus secuaces, al decirnos Jesús: “Vi caer a Satanás del cielo como el rayo.

A nosotros como bautizados y como miembros de la iglesia, nos toca asumir la misión que Cristo nos encomienda. Realizar acciones que sean compatibles con el ser y el sentir de este Reino, para entonces estemos en la vía correcta que Dios quiere, y que Jesús nos lo pide.

Es por eso, en este domingo del tiempo ordinario, instauremos el Reino de tal forma, que:

+Busquemos la manera de promover la justicia, dándole a cada quién lo que le corresponde, con acciones como pagar lo justo, reconocer los logros de los otros y su aporte  a la sociedad. Evitemos la envidia, que es un pecado, que es injusto porque no aceptamos lo que los demás hacen o tienen. 

+Fomentemos la paz, dentro de nuestras familias, compañeros de trabajo o grupo de estudio. Evitemos conflictos o malos entendidos, una forma de fomentar la paz es respetar el derecho ajeno.

+Anunciemos el Reino de Cristo, con nuestro ejemplo de buenos cristianos. Ayudando al más necesitado, solidarizándonos con aquellos verdaderos emigrantes que solicitan una moneda nuestra necesaria para seguir adelante.

Porque de tal manera Jesús busca de nosotros, nuestro apoyo y compromiso para proclamar y asumir la vida de su Reino, y que nuestros nombres estén anotados y formen parte de ese mismo Reino.




¿Para ti quién es Jesús?



19.06.2016.
Domingo XII del tiempo ordinario, ciclo:C.
Za: 12, 10-11;13, 1; Ga: 3, 26-29; Lc: 9, 18-24.

…”Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”.

La Palabra de Dios de este domingo, es muy clara en sus tres lecturas y en especial en su Evangelio. Nos habla de la identidad de Cristo, pero no sólo para los otros, para los demás, sino de forma personal para cada uno de nosotros.

     Desde la lectura del Profeta Zacarías, ya se va prefigurando la presencia de ese Mesías sufriente. Que desde el momento de su muerte (la cruz) se van recibiendo las gracias de la redención no solo para la casa de Israel o sea para los judíos sino también para toda la humanidad.

     Por Cristo y todo lo que él implica: su misión traducida a pasión, muerte y resurrección, nos justifica a todos los que nos decimos sus seguidores (cristianos) formamos parte de la gran familia de Dios: “Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús”.    

     El Evangelio de Lucas toma el relato de la pregunta a sus discípulos a cerca de él: ¿quién dicen que soy yo? La pregunta no es sólo histórica para esos primeros seguidores de Jesús, sino es para todo cristiano de todos los tiempos. Y hoy toma actualidad para nosotros los cristianos del presente siglo XXI, o como dijeran un filósofo para los seguidores de Jesús en esta época post-moderna.

     Para nosotros quién es Jesús, más que una respuesta aprendida en el catecismo o en lo que nos han enseñado nuestros padres, debe de ser una vivencia. La respuesta nos lleva a lo que es realmente para cada uno de acuerdo a lo que vivimos y somos, es como será Jesús para nuestra vida. A veces a Cristo lo adoramos como “Dios”, pero no es el centro de nuestra vida. Lo confesamos como “Señor”, pero vivimos de espaldas a él, sin saber cómo era o qué quería. También le decimos “Maestro”, pero nos comportamos como sino fuéramos sus discípulos suyos. Lo confesamos abiertamente como Dios y Señor nuestro, pero a veces apenas significa gran cosas en las actitudes que inspiran nuestra propia vida.

     Pero en cambio si vivimos una fe en el hijo de Dios plena, conciente y activa, nuestra respuesta será vivificante, pero sino es así, será una respuesta como ya dijimos de “muerte”, sin la vitalidad y el brillo de la alegría y el ánimo en ir construyendo con la comunidad el proyecto que Jesús nos propone, que es su Reino.

Es por eso que para este domingo la propuesta de Jesús es:

+Somos conscientes que en el rostro sufriente del otro, ahí se hace presente Jesús, que nos invita a reconocerlo y a estar con él.

+Hacemos un esfuerzo por conocer realmente quién es Jesús, a través de la oración que nos ilumina, de la lectura de las Sagradas Escrituras que nos orienta y de la Eucaristía que nos alimenta.

+Vivimos la misión de Jesús en el servicio, que es uno de los rostros de Jesús. ¿Damos un poco de nuestro tiempo y esfuerzo para construir una mejor comunidad humana y parroquial? 

     Porque sólo si vivimos con Jesús, a modo personal, con los demás y con el cosmos (la naturaleza) entonces sí sabremos realmente quién es el hijo de Dios.





miércoles

El Dios, trino y uno





15 de Junio de 2025.
Domingo de la Santísima Trinidad, Solemnidad, ciclo: C.
Pr. 8, 22-31; Rm. 5, 1-5; Jn. 16, 12-15.

“El Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena”.

En la liturgia de este domingo para la Iglesia, hemos llegado a la solemnidad de la Santísima Trinidad, que es dentro de las verdades de la fe una de las más importantes y fundamentales. El Dios trino y uno. Siempre cuando nos persignamos o vamos a iniciar un trabajo, decimos: “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Que son las tres personas de la Santísima Trinidad, en una sola divinidad. Esta verdad de un Dios y tres personas distintas nos ha sido manifestada y la conocemos porque Cristo vino a revelárnosla.

     En una ocasión San Agustín de Hipona, quería entender y comprender racionalmente esta verdad de un solo Dios y tres personas distintas. Buscaba con su mente abarcar esa totalidad del  principio de identidad de Dios. Caminaba en las arenas de una playa mientras dilucidaba este  dogma de la fe. En eso ve a un niño pequeño que con una jícara de coco iba y extraía agua del mar y corría para depositarla en un hoyo que había cavado en la arena. Mientras hacía esta operación una y otra vez, para a Agustín fue motivo de atención y le preguntó aquel Infante, qué hacia, a lo que le contestó el pequeño. 'Quiero llevas toda el agua del mar en este hoyo'. Agustín comprendió que eso era imposible y le dijo al ingenuo, que eso no sería posible, les lo expresó por la inmensidad del mar para un simple hoyo tan pequeño, era un absurdo para la mente del de Hipona. A lo que él mismo razonó, que sería imposible con su limitada racionalidad comprender la inmensidad del misterio de la Trinidad de Dios. 

      Hoy las lecturas nos hablan de esa realidad de las tres personas divinas. En la lectura de proverbios nos dice que desde antes de la creación ya estaba con el Padre la sabiduría, que es lo mismo que es el verbo o la segunda persona de la trinidad que es Jesucristo. Pero también ya habitaba ahí desde toda la eternidad el Espíritu de Dios o Espíritu Santo, ya que uno de sus dones es la  sabiduría.

    La segunda lectura de Pablo a los Romanos, nos expresa que Jesucristo nos lleva por la fe al Padre y al infundirnos el Amor (El Espíritu Santo) nos hace estar y ser parte de esa infinita comunidad divina que es  Dios.

     En el Evangelio de Juan, nos introduce a la revelación divina para conocer a esa comunidad de comunidades que es la Santísima Trinidad, y que es Jesucristo quien nos la enseña; pero él sabe y se lo dice a sus discípulos, que solamente comprenderemos esta verdad divina cuando él envíe al Espíritu Santoque vendrá para infundir las virtudes de la verdad y del amor.

Por eso, en este domingo, la propuesta de Jesús hoy es:

+Que vivamos en espíritu de verdad y de amor en nuestras relaciones sociales, para que  vayamos construyendo la civilización que Dios quiere, a ejemplo de la perfecta comunidad de amor y de verdad, que es la Santísima Trinidad.

+Que siempre adoremos a la Trinidad santa, y una manera de hacerlo es viviendo en armonía en nuestro hogar; porque la familia es una analogía (equivalencia) entre la de Nazareth (Jesús, José y María) y la Trinidad divina (Padre, Hijo y Espíritu Santo).

+Que siempre tengamos presente a Dios en  ssu providencia, y que a través de sus tres divinas persona, Él vela con su amor nuestra vida y que somos motivo de su atención.

     

martes

El Rey que entra a Jerusalén



13 de Abril de 2025..
Domingo de Ramos de la Pasión del Señor” ciclo: C.
Lucas: 19, 28-40.

“¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor!”

     Hemos llegado al Domingo de Ramos, este nos introduce en la Semana Santa. Ya las lecturas del Evangelio nos muestran la pasión y muerte de Cristo, bajo la luz de su resurrección y triunfo sobre el pecado y la muerte. Sin embargo para hacer este comentario, hemos tomado la lectura evangélica que se lee antes de la procesión o entrada solemne que hacemos al templo.

     Lucas nos narra el camino que toma el Maestro Jesús rumbo a Jerusalén. Va acompañado de sus discípulos. Al entrar a Betania junto al monte de los Olivos, les dice a dos de sus discípulos que vayan al caserío y que desamarren un burro que nunca antes nadie había montado. Aunque Jesús les advierte que sus dueños preguntarán el por qué lo desatan, a lo que Jesús les dice que les digan: “El Señor lo necesita”. Tal como les advirtió así sucedió. Jesús montó de aquel animal, y la gente a su paso a la entrada de Jerusalén le ponía en el suelo los mantos para que pasara por encima de ellos. Sus discípulos iban gritando llenos de euforia, proclamándolo como Rey y Señor, por los prodigios que había realizado. Sin embargo la cizaña de los fariseos que estaban entre la multitud no se hace esperar, al decirle a Jesús: “Maestro reprende a tus discípulos”. A lo que el maestro les dice, si ellos se callan las piedras gritarán.

     La lectura nos interpela a pensar que cuantas veces hemos sido “piedra” de tropiezo para otros. A veces nosotros los cristianos católicos no hacemos lo que nos corresponde como bautizados –sobre todo vivir el mandato de Jesús-, de id y anunciar la Buena Nueva a todas las gentes no asumiendo la misión. Criticamos las buenas acciones de los demás, y con ello, no hacemos ni hemos dejado hacer.

     Cuántas veces hemos dejado de lado a Jesús como nuestro Señor y Salvador, es decir, no lo hemos dejado entrar a nuestra vida, para que sea él que nos guíe y reine en nuestro corazón.  

     Por eso, en este inicio de la Semana Santa:

  +Que verdaderamente podamos vivir esta Semana Santa religiosamente, que participemos de los actos litúrgicos que la Iglesia celebra especialmente para todos los fieles.

     +Que tomemos conciencia de cuando somos alabados por nuestras cualidades u obras, olvidamos fácilmente que el verdadero objeto de estas alabanzas debería recaer en Dios.

     +Meditemos en esta semana, la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo, que murió por todos nosotros, para que tuviéramos vida y una vida plena.





miércoles

El Padre Bueno




30 de Marzo de 2025.
4to.dom.cuaresma.ciclo:c.
Lucas: 15, 1-3. 11-32.

“…´Era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado´.”

     Este cuarto domingo cuaresmal, la lectura evangélica versa sobre la parábola conocida como: “La parábola del hijo Pródigo”. Esta lectura viene hacer para este tiempo litúrgico muy significativa, la razón es, por estar en dos momentos importantes para los católicos: uno, que es la cuaresma; y dos, por ser este el año declarado por la Iglesia como de la Esperanza.

     El Evangelio nos presenta Jesús, a Dios como un Padre bondadoso y amoroso, dos cualidades que son intrínsecas del Dios vivo y verdadero. Es importante hacer notar que Dios no es presentado como un “Dios vengador” o el “Dios Juez”, que espera el momento oportuno para condenarnos o darnos lo que merecemos por ser pecadores.

     En realidad es muy profunda la enseñanza que nos deja esta noble y bella parábola, que es para muchos estudiosos, la más importante y hermosa que Jesús nos dejó y enseñó, y que trasmite la verdadera esencia de Dios: El amor. Y que nos acoge a todos a pesar de nuestras debilidades.

     Esta historia evangélica, vemos la realidad de Dios con respecto a nosotros. La de ser un Dios que nos da la libertad y la respeta, a pesar de que nosotros nos olvidemos de él o nos alejemos por nuestra propia iniciativa. Por sentirnos más "libres" o verlo como una “conveniencia”. Pero en la realidad, somos nosotros los que con nuestro pecado nos apartamos de Él y entramos en el engaño del pecado, y así rompemos el equilibrio divino que Dios nos da. Pero finalmente, los que ante esta situación terminamos sufriendo, somos nosotros mismos, porque a la falsa felicidad que trae el pecado y que entra en nuestro corazón, sus frutos son el vacío y la sensación de desamor que vivimos.  Y así lo vio el hijo pródigo al decir: “¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen pan de sobra, y yo, aquí me estoy muriendo de hambre!”.

     Ante eso, en este cuarto domingo de cuaresma, vivamos la reconciliación:

+De tal manera que, ante el vacío interior y el hambre de amor pueden ser los primeros signos de nuestra lejanía de Dios. Para ello busquemos reconciliarnos con Él, a través del Sacramento de la Reconciliación, de tal manera, que Jesús nos espera con los brazos abiertos para perdonarnos con su amor misericordioso.

+Busquemos la oportunidad, en un tiempo que nos demos, de ganar la indulgencia plenaria que la Iglesia nos ofrece para este año Santo de la Esperanza. Para ello informémonos la manera de ganarla, consultando a un sacerdote o a un catequista conocedor de la forma que podemos hacerlo.

+Vayamos construyendo una actitud abierta ante la miseria, el sufrimiento de muchos de nuestros hermanos, a pesar de que ellos hayan abandonado la vida de la gracia; o comprendamos, acojamos o acompañemos aquellos hermanos que buscan a Dios en sus dudas o interrogantes.




martes

La Paciencia de Dios



23 de Marzo de 2025.
III dom.cuaresma.ciclo:c
Lucas: 13, 1-9.

… “Y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante”…

      Esta frase amenazadora y amenazante, que Jesús hace aquellos hombres que van a contarle que Pilato mandó matar a unos israelitas mientras realizaban unos sacrificios, es la idea central de este evangelio, donde también se narra la parábola de la higuera estéril.

       Esta lectura evangélica nos habla de la misericordia de Dios que se hace patente con la paciencia, que él nos tiene a todos, en las dimensiones: individual, social, e incluso institucional (la Iglesia). Cristo en su discurso es radical, porque nos urge a la conversión, él sabe que ella nos ayuda de manera tal que nos libera, nos humaniza y nos hace ser felices.

     Jesús se preocupa por aquellos que son indiferentes a mejorar o ha realizar un cambio significativo en sus perspectivas de vida, que viven estancados, como: en una vida superficial sin un sentido profundo de la existencia; o una religión aburguesada, donde solamente viven la parte externa de la fe, sin que se molesten por hacerla una fe profunda, y que buscan solamente lo exterior lo cómodo, el acallar su conciencia.

     Sin embargo Jesús es extremadamente paciente con las conversiones dilatadas o que quizás no se lleven a efecto. –Después de todo, nosotros mismos tenemos la última palabra en esto-. La espera que hace año tras año, así nos lo muestra la parábola de la higuera. Dios sigue trabajando con su gracia, en la espera de cada uno de nosotros, sobre todo si él ve un signo de compromiso y buena voluntad.  

     Por eso, en este tercer domingo de cuaresma, hagamos eco a la paciencia de Dios:

+Siendo ciudadanos responsables con lo que respecta a nuestras obligaciones para con las instituciones sociales, mismas, que interactuamos día a día, como son: La familia, la Iglesia o el gobierno.  

+Demos frutos de un cambio de vida, con acciones que día a día realicemos, como pudieran ser: ver por algún familiar enfermo, prestar mayor atención a la familia o visitar algún pariente que hemos abandonado por decidía, comodidad o desconsideración. 

+Veamos con otros ojos nuestra vida y la de los demás, que tengamos un real compromiso con nosotros mismos, así como con la sociedad, con Dios y con la naturaleza. Si no tenemos conciencia de las cosas, no podemos cambiar o mejorar.   

La Transfiguración



16 de Marzo de 2025.
II dom.cuaresma.ciclo:c.
Lucas: 9, 28b-36.

…“Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías.”…

     La lectura de Lucas de este domingo nos narra del acontecimiento de la Transfiguración del Señor. Este hecho nos habla de una manifestación gloriosa de Cristo.  En el monte santo Jesús les mostró su esplendor, para decirles a los tres discípulos que lo acompañaban, que eran: Pedro, Santiago y Juan, que su pasión es el camino de la resurrección, todo eso de acuerdo a la ley y los profetas.

     Es tal la presencia fulgurante de Jesús ante sus discípulos, que ellos seducidos por su esplendor hacen que pedro le proponga querer construir tres chozas: una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. Este evangelio nos dice que, Jesús a través de asumir plenamente su misión del Reino de Dios, viene a abolir la ley y los profetas (representados en el guía y caudillo de Moisés y en el profeta Elías) es decir, a la vieja forma de la religión judaica.

     Los discípulos de tal forma quedan seducidos por la visión y la compañía de Jesús, a tal grado que quieren quedarse con él todo el tiempo, olvidando su misión y responsabilidad. Por eso sale de entre la nube la voz que decía: “Éste es mi hijo, mi escogido; escúchenlo”. Dicha con otras palabras es que: La misión, el mensaje y la persona de Jesús son el camino.

Por ello en este segundo domingo cuaresmal:

+Vivamos esta amistad divina, a fin de que saquemos de ella fuerza y esperanza para ir construyendo un mundo mejor.

+No querer quedarnos en nuestro confort de la visión de una religión bonita sentimentalista, pero alejada de los problemas reales que viven y sufren tantos hermanos nuestros.

+Seguir el llamado a la oración, a la conversión, al amor a nuestros hermanos y hermanas, al sacrificio de sí mismo por el bien de los demás.



Las Tentaciones



09 de marzo de 2025.
1er. dom. cuaresma. ciclo: c.
Lucas: 4, 1-13.

“…Jesús conducido por el mismo Espíritu, se internó en el desierto, donde permaneció durante cuarenta días y fue tentado por el demonio”.

     Este domingo primero del tiempo cuaresmal, el Evangelio nos habla de las tentaciones que tuvo Jesús, después de 40 días en el desierto haciendo penitencia y oración como preparación a su misión salvífica. Al final vino el diablo a tentarlo. Son tres las tentaciones que le hizo el maligno: 1. Los placeres; 2. El poder y dominio; 3. El orgullo, vanidad y egoísmo (tentaciones espirituales).

     Sin embargo, Jesús venció las tres tentaciones que tuvo, por la fuerza espiritual que obtuvo con el tiempo de oración y penitencia. De tal manera, que para nosotros los cristianos no puede haber mejor lectura evangélica para meditar y reflexionar en el inicio de este tiempo especial de conversión que llamamos cuaresma.

Por eso, para esta cuaresma preparémonos de tal manera qué:

+ Hagamos más oración, si queremos combatir el mal por la conversión.

+ Debemos de poder superar las tentaciones personales, que cada quien tenemos, y no actuar de acuerdo con ellas. Esto es parte de nuestra búsqueda de conversión.

+ Romper nuestro egoísmo, desarrollando una práctica desinteresada de la caridad; las numerosas situaciones de necesidad presentes en nuestra comunidad son una oportunidad para vivir la solidaridad con nuestros hermanos más necesitados.




El llamado que el Maestro nos hace




Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


09 de Febrero de 2025.
V dom. Ord. Ciclo: C.
Lucas: 5, 1-11.

…“Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”… “dejándolo todo, lo siguieron”.

La lectura evangélica nos dice que, Jesús anuncia la palabra de su Padre en el lago de Genesaret. Predicó dentro del mismo en una de las barcas, mientras la gente lo escuchaba en la orilla. Pidió a Simón y a los hermanos Santiago y Juan hijos de Zebedeo el ir a pescar, y Jesús solicitó a ellos echaran la red, a pesar de la mala pesca nocturna Simón aceptó arrojarla, y fue tal la cantidad de peces que atraparon, que Simón y sus otros dos compañeros solicitaron que otra barca fuera a auxiliarlos, a la vez que estaban sorprendidos por tal cantidad de pesca. Y Simón comprendió que estaba frente al hijo de Dios, y se posó  a sus pies y sintió ser indigno de estar con él, mas Jesús lo dijo que no temiera y que lo haría “pescador de hombres”, así los tres pescadores dejándolo todo lo siguieron.

El evangelio de este domingo nos invita a reflexionar acerca del llamado que Jesús hace a sus primeros apóstoles. Ese mismo llamado que les hiciera a esos pescadores, hoy nos los hace a nosotros. Desde que somos parte de la familia de Dios (desde nuestro bautizo) nuestros padres y padrinos se comprometieron a que nosotros mismos viviríamos a ejemplo de Jesús, es decir, a ser sus discípulos y a anunciar y vivir su mensaje.

Por eso hoy como cristianos católicos nos toca darle el sí a Jesús:

+Saliendo desde nuestra propia zona de confort, y tomando conciencia de que podemos ofrecer un servicio a la comunidad parroquial o de nuestro barrio, donde semanalmente se reflexiona la palabra de Dios y se pone en práctica.

+Que vivamos desde nuestras propias circunstancias el llamado de Jesús, nos dejemos confrontar por su estilo de vida, y  podamos ver la disponibilidad de los primeros pescadores (apóstoles), que dejándolo todo, se pusieron al servicio de sus hermanos.

+Integrarnos a alguna organización social o eclesial, encaminada al logro del bienestar en general, donde podamos participar.



El Rechazo de un Profeta



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar.


02 de Febrero de 2025.
IV dom. Ord. Ciclo: C.
Lucas: 4, 21-30.

“…y se preguntaban: “¿No es éste el hijo de José?” Jesús les dijo: “Seguramente me dirán aquel refrán: ´Médico, cúrate a ti mismo´ y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído”… “Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra”… Se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta un precipicio de la montaña…para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.”

   La palabra de Dios nos consigna el rechazo de un profeta. Jesús perteneció al linaje de los profetas, así lo atestigua su misión. Durante su ministerio para el pueblo de Israel, anunció la palabra de su Padre Dios, y denunció las injusticias y las pesadas cargas con que la religión judía imponía al pueblo.

   Exhibió a los fariseos, a los escribas, a los doctores, a los maestros de la ley, y a los saduceos; su manera de ver de ellos solo se preocupaban y ocupaban de las formas (externas) superficiales del culto y de la vida, pero nunca tocaban el corazón profundo de la ley y del hombre.

   Por eso la gente del pueblo de Nazaret no aceptaban de Jesús, que fuera capaz de liberar, de sanar, de mostrar el camino del Padre; pero a su vez los representantes religiosos, no aceptan su profetismo que era de denuncia ante las injusticias y de instaurar el Reino de Dios.

Por eso, nosotros reconozcamos el profetismo de Jesús y vivamos nuestro propio profetismo de tal manera, la Propuesta de Jesús hoy, es que:

+ Nosotros los cristianos decimos cosas tan admirables de Jesús que a veces olvidamos su dimensión de Profeta.

+ Confesamos de Jesús como “Hijo de Dios”, “Salvador del mundo”, “Redentor de la humanidad”, y pensamos que, al recitar nuestra fe, ya lo estamos acogiendo, cuando falta aún nuestra parte, que es nuestro compromiso, para con él y con nuestros hermanos, sobre todo los más necesitados.

+ A Jesús, “Profeta de Dios”, le dejamos entrar en nuestra vida cuando acogemos su palabra, nos dejamos transformar por su verdad y seguimos su estilo de vida.

LA MISIÓN DE JESÚS



Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar 


26 de Enero de 2025.
3er.dom.ord.ciclo c.
Lucas: 1, 1-4; 4, 14-21.  
                                                                                 
“…Jesús…Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura… “El Espíritu del Señor está sobre mí. Porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor”… “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura”.

Este pasaje del evangelio de Lucas, ha sido especialmente importante para la Teología Latinoamericana, su contenido es emblemático para esa corriente teológica, dado que es uno de sus manifiestos. El texto que lee Jesús tomado del profeta Isaías, es el ideario de lo que será su misión en medio de su pueblo.

¿Qué significa para nosotros estás palabras proclamadas por Jesús?

+ Jesús se hace pobre y se asume como uno más de ellos. Los pobres son los privilegiados del Reino, nosotros como cristianos y seguidores del maestro, debemos de ver por ellos; porque los pobres son uno de los vehículos para que nosotros podamos salvarnos.

+Para alguno de los patriarcas espirituales del mundo asumen la posibilidad de que la Iglesia sea pobre y en servicio para los pobres. Nuestra Misión es estar con la Iglesia de Jesús que se solidariza con los más necesitados, con los excluidos de la sociedad, con los explotados y marginados. 

+Hagamos nuestra la Misión de Jesús, proclamemos con él un año de gracia del Señor (Misericordia): para con todos los hermanos y con el cosmos (la naturaleza).


Porque como nos dice la Escritura: “Hoy mismo se ha cumplido [y se cumple] este pasaje de la escritura”

domingo

Solemnidad de La Epifanía del Señor, ciclo: “C”








05.01.2025.

Mateo: 2, 1-12.  
                                                                                  
Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los Judíos que acaba de nacer?  Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

La solemnidad de hoy tiene lugar el domingo posterior al primero de enero. Se conoce como la Epifanía, que significa: la manifestación del Señor, es decir el Dios que se hace luz para todos los pueblos. Por eso el relato evangélico de unos magos (gentiles para los judíos)  que vinieron desde tierras lejanas para postrarse ante él y adorarlo.

La palabra de Dios nos invita:

+ A ser luz entre nuestros hermanos, es decir, que no vivamos en la oscuridad del pecado o en la indiferencia, entre las grandes realidades de injusticia que se cometen a diario en nuestra sociedad.

+A que no andemos por caminos de oscuridad y muerte, en múltiples formas que rebajan nuestra dignidad de hijos de Dios como son: robos, delincuencia organizada, vagancia, prostitución, pereza, opresión, abuso de los más indefensos (injusticias), asesinatos, corrupción, desapariciones forzadas de personas. 


+A proclamar en todo momento y en todo lugar –con palabras o con hechos aun siendo pequeños- la grandeza de nuestra fe y de Jesucristo, que a pesar de todo, es el Dios que se manifiesta siempre cuando clamamos a él.