Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar
15 de Febrero de 2025.
VI.dom.ord. ciclo: "A".
Sir 15, 16-21; Sal 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34; 1 Cor 2, 6-10; Mt 5, 17-37.
"Se dijo a los antiguos, pero yo les digo..."
La lecturas de este domingo sexto ordinario de nuestra liturgia se centran en el tema de la ley. En la lectura de Eclesiástico nos dice: "Si quieres, guardarás sus mandatos, porque es prudencia cumplir su voluntad". Basta recordar que en el Antiguo Testamento, para el pueblo judío se centraba su vida en vivir la ley o la Torah, buscaban la voluntad de Dios en la lectura atenta y constante de los primeros cinco libros de la Biblia. Porque para el antiguo pueblo de Israel, Dios siempre todo lo veía entonces para estar bien con Dios habría que vivir de forma absoluta las leyes que ellos habían legislado para el comportamiento adecuado de la comunidad (los hombres).
El Salmo 118, se concatena muy bien con la primera lectura porque refuerza esa visión veterotestamentaria (o sea antigua) de vivir bajo la ley de forma superlativa: "Dichoso el que con vida intachable camina en la voluntad del Señor; dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo corazón".
Por su parte la lectura de la primera carta a los Corintios, Pablo nos da su visión con respecto a la ley: "Sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos, para nuestra gloria". De alguna manera esta sabiduría que era para el pueblo judío vivir la ley de Moisés, lo catapultaba a estar en la gracia de su Señor, por ello le daban mayor importancia a reafirmar la vida con esquemas de apego a una sabiduría que sobrepasara a la humana. Aunque ya Pablo deja ver que esa sabiduría era el propio Jesucristo, que no venía a abolir la ley sino a reafirmarla con una nueva actitud: El amor. Por ello en la nueva alianza Cristo viene a dar una nueva óptica en las relaciones que tengamos para con los demás y para con el mundo que nos rodea sea social, cultural o ecológica.
El Evangelio de Mateo, su discurso se centra en la ley pero no como tradicionalmente era entendida la ley mosaica, sino con una nueva óptica porque va más allá de la falta o sea lo que dice al espíritu de la letra (ley), sino que aún eso dejarlo de lado, y vivir según en nuevo espíritu de plenitud en todas las cosas. Porque la ley es algo externo, lo que hace falta es interiorizar la propia vida y la relación con los demás (comunidad) para vivir un equilibrio interno de tal manera que nos permita llegar al optimo sentido de la vida: El amor comunitario.
Es por ello que la Propuesta de Jesús hoy es:
+Buscar vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, eso se traduce a no sólo velar por mis intereses por encima del de los demás, sino siempre viendo que todo aquello que hagamos haga el mayor bien común.
+No negar alguna acción que aunque para nosotros nos parezca intrascendente, no deja de ser importante para la comunidad, dado que lo que se trata en la vida de Dios es vivir lo mejor posible con ojos no egoístas sino viendo lo que sea para mayor edificación para los demás.
+Tratar de vivir los mandamientos de la ley de Dios, eso se traduce a que pongamos mayor sensibilidad en lo que quiere Dios para con nosotros y para con lo demás, de tal manera así podamos construir el Reino del amor.
Para que así podamos vivir la Palabra: "A ustedes les basta decir sí o no. Lo que pase de ahí viene del Maligno".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario