Por Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar
23 de noviembre de 2025.
XXXIV.dom.ord.ciclo:“C”.
Festividad de Jesucristo Rey del Universo.
2S 5, 1-3; Sal 121,
1-2. 4-5; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.
“Señor, cuando llegues
a tu Reino, acuérdate de mí”.
Llegamos en nuestra
liturgia al último domingo ordinario con la festividad de Jesucristo rey del universo.
Las lecturas del día de hoy nos presentan a Jesús como un rey, pero no como los
reyes de este mundo, sino que el reinado de Jesús es espiritual y de servicio. Recordemos
aquella frase de Jesús ante Pilatos cuando le dijo: “Mi reino no es de este
mundo”.
En la primera lectura del libro de Samuel,
nos narra cómo los ancianos de Israel, buscan a David para ungirlo como rey y
líder espiritual de las 12 tribus. Esta lectura va prefigurando al que con el
tiempo y el espacio se manifieste con el Mesías (Cristo) como un líder
espiritual que pasa por la vida trabajando para la salvación de toda la humanidad y la instauración de su Reino.
Por su parte la lectura de San Pablo a
Colosenses, nos habla como nosotros los cristianos somos parte de la herencia
del pueblo santo, porque Dios nos ha trasladado al Reino de su hijo amado. Es
decir participamos con Cristo en su reinado. Recordemos que una de nuestras
dignidades recibida en el bautismo es que somos reyes, como también profetas y
sacerdotes.
Así mismo, el Evangelio de Lucas, nos
muestra la estampa donde Jesús yace clavado en la cruz junto con dos ladrones
que lo acompañan en ese patíbulo. Los soldados exhortan a Jesús que si es rey
que se salve así mismo, pero no sólo ellos sino también uno de los ladrones.
Dado que había un letrero que en tres lenguas decía: “Éste es el rey de los judíos”. Y uno de ellos con una actitud diferente le dice, que cuando
llegue a su Reino se acuerde de él.
La lectura evangélica nos presenta a un
Jesús como un rey, pero no al modo a los reyes de este mundo o esta vida: Una
persona que detenta el poder político, que tiene el control sobre vidas
humanas, que controla la economía de una nación o de una región, que hace la
guerra para hacerse de nuevas posesiones geográficas, que oprime a sus súbditos
porque es un dictador, que es corrupto de los bienes que son de todos los demás, así son en ocasiones los gobernantes de este mundo. Ante eso Jesús
viene al mundo a salvarnos y a instaurar su Reino ya entre nosotros, a diferencia de los reinados humanos, el reinado de Jesucristo es: De paz, de amor, de solidaridad, de servicio y de justicia.
Por ello, en este
domingo de la festividad de Jesucristo rey del universo, las lecturas nos
invitan a:
+Que como cristianos
caigamos en la cuenta que debemos de trabajar y abonar por el crecimiento y fortalecimiento
del Reino de Dios, que se traduce en que nuestra vida la hagamos más solidaria
y justa con los demás.
+Que hagamos aportes
positivos a nuestra sociedad, como puede ser que nos organicemos como colonos
de nuestra colonia para conseguir el agua potable que tanto necesitamos o la solución de un problema que requiere nuestra participación.
+Que tengamos voluntad para ofrecer un servicio en
nuestra iglesia, en las diferentes acciones pastorales que ofrece, a fin de que
podamos crecer como comunidad parroquial.
De tal manera que en
este domingo, nos refuerce la Palabra nuestras acciones con la frase: “Yo
te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

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