Por
Héctor Alfonso Rodríguez Aguilar
20.oct.2019.
XXIX.dom.ord. Domund.ciclo:c
Ex 17, 8-13; Sal 120, 1-8; 2ª. Tim 3,
14-4, 2; Heb 4, 12; Lc 18, 1-8.
“Dios hará justicia a
sus elegidos que claman a él”
Las lecturas de este 29
domingo ordinario, en la liturgia del domingo mundial de las misiones (Domund), se centra en tres tópicos que son: la
oración, la constancia que debe tener el cristiano en la vida de la gracia y la
evangelización que estamos invitados y enviados a realizar como bautizados.
La lectura de Éxodo nos narra el
acontecimiento de una lucha o guerra entre los israelitas y los amalecitas, el
enfrentamiento entre estos dos pueblos, estaba mediada por las acciones de
Moisés. Cuando éste estaba arriba del monte y sus brazos estaban en lo alto,
los israelitas dominaban la lucha cuando bajaba los brazos, por cansancio, el otro
pueblo iba venciendo. Para que el pueblo elegido por Dios dominara y ganara
esta contienda, los dos acompañantes de Moisés le sostuvieron los brazos y eso
permitió la victoria.
Este
relato nos habla, como esa acción, de elevar a lo alto los brazos, es un
símbolo de la oración del patriarca Moisés. Para nosotros esto es un mensaje: La
oración tiene poder porque esa suplica, siempre es escuchada por Dios que todo
lo puede.
En la misma temática que Éxodo está el
Salmo 120, que nos dice: “La mirada dirijo
hacia la altura de donde ha de venirme todo auxilio. El auxilio me viene del
Señor…”. Es pues la ayuda que nos viene del Dios bueno por medio de la súplica
que hacemos a él (oración).
Luego, en la lectura de la segunda carta
de san Pablo a Timoteo, y la cita de la aclamación antes del Evangelio nos da el
segundo y tercer tema de este domingo: La constancia y la evangelización. Le dice Pablo a Timoteo: “…permanece firme en lo que has aprendido y se te ha confiado…” y
luego: “…Te pido encarecidamente…que
anuncies la palabra…”.
Finalmente, el Evangelio de Lucas, viene a ser el aglutinador y la síntesis (resumen) de las dos
anteriores lecturas junto con el salmo; que es orar con constancia y anunciar
esta misma palabra que se nos ha sido trasmitida como cristianos para luego
compartirla como evangelizadores, es decir, el ser portadores de una buena
noticia. En ese sentido nos dice Lucas: Que
Jesús les enseñó la necesidad de orar siempre sin desfallecer a sus discípulos,
luego les cuenta la parábola del juez injusto que una viuda que no era atendida
en su petición de justicia por el propio juez, para luego por el ruego y la
insistencia continua de ella terminará éste impartidole justicia, porque nos
dice la lectura que el juez era egoísta y malo. Está enseñanza que hace Jesús
a sus seguidores, es que debemos de insistir (constancia) en nuestros ruegos a
Dios porque él que es bueno, dado que atenderá nuestra petición y no quedará
indiferente a nuestras necesidades.
Por ello, la propuesta
de Jesús hoy es:
+Oremos en todo tiempo
y en todo lugar. Puede ser en momentos específicos de nuestro día a día,
incluso en pequeños momentos en la calle, en algún lugar que estemos de espera.
Elevemos nuestros ruegos a Dios o pensemos en él, que nos ama y nos da la vida.
+ Tengamos constancia en
nuestra oración y en nuestra la práctica de la fe, porque ella dará frutos de
vida espiritual para nosotros mismos y para los demás.
+Apoyemos iniciativas
pastorales en nuestra parroquia, de tal manera que tengamos una labor de servicio
evangelizador para nuestras comunidades.
De tal manera que en
este domingo mundial de las misiones (Domund), como nos lo dice la palabra de
Dios: “La voz de los mensajeros ha
resonado en todo el mundo y sus palabras han llegado hasta el último rincón de
la tierra”. Por ser constantes en la oración y en la evangelización.

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